El Congreso de los Diputados ha aprobado definitivamente la Ley Integral de Impulso de la Economía Social, consolidando un marco regulatorio actualizado que refuerza el papel de asociaciones, fundaciones, cooperativas y Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social (CEEIS) en el desarrollo económico del país. La medida, que ya había superado el trámite en el Senado, representa un avance significativo en el reconocimiento de la economía social como un motor de inclusión y sostenibilidad.
Según revela Leialta en su blog, la norma establece un marco más sólido para la economía social, destacando la importancia de fomentar modelos de negocio con repercusión social, como cooperativas o entidades de integración, impulsar la vivienda cooperativa en cesión de uso, reforzar el papel de los CEE y CEEIS como instrumentos clave de inclusión laboral, incrementar la contratación pública reservada a entidades de economía social y desarrollar un ecosistema más estructurado y alineado con las políticas públicas.
Además, la firma señala que la ley no solo amplía las oportunidades de las entidades del ecosistema social, sino que también introduce un escenario de mayor desarrollo normativo, con requisitos más exigentes en la relación con la Administración y en la adaptación a políticas públicas.
En particular, los CEEIS se consolidan como un modelo estratégico dentro de la economía social, con potencial para mejorar su valoración en contratación pública, integrarse más eficazmente en las políticas de economía social y evolucionar hacia estructuras con un mayor componente social.
Leialta recomienda que las organizaciones revisen su encaje dentro del nuevo marco regulador, verifiquen el cumplimiento de los requisitos estructurales y operativos, y analicen oportunidades para crecer o evolucionar hacia modelos de iniciativa social. Adoptar una perspectiva anticipada permitirá reducir riesgos y aprovechar las oportunidades que ofrece esta nueva legislación.






