La inteligencia artificial y la digitalización pueden convertirse en una de las grandes palancas de crecimiento de las pequeñas y medianas empresas españolas, pero para aprovecharlas no basta con poner herramientas tecnológicas a su alcance. Esta es una de las principales conclusiones trasladadas por Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME, durante su intervención en el 40 Encuentro de la Transformación Digital y la Economía Digital de AMETIC, que se celebra en Santander.
De Miguel ha recordado el peso de las pymes en la economía española, las cuales representan el 99 % del tejido productivo y generan alrededor del 70 % tanto del PIB como del empleo. Sin embargo, ha advertido de que existe una brecha entre las grandes compañías y las empresas más pequeñas en los niveles avanzados de digitalización. Aunque la mayoría de las pymes ya cuenta con una digitalización básica o media y entiende que la tecnología es fundamental para su negocio, la adopción de soluciones capaces de transformar la cultura, la organización y la productividad de las empresas sigue siendo menor que en otros países.
Para la presidenta de CEPYME, el principal reto no es tanto disponer de tecnología como saber qué tecnología necesita cada empresa y cómo utilizarla. “La clave está en cómo utilizamos esas herramientas para que realmente nuestras empresas, nuestras pymes, puedan ganar competitividad, puedan ganar tamaño y puedan ganar dimensión”, ha explicado. Por ello, ha reclamado reforzar el asesoramiento y la consultoría, especialmente para las microempresas que no cuentan con departamentos tecnológicos propios.
La IA como herramienta para simplificar
La inteligencia artificial puede desempeñar además un papel relevante a la hora de reducir la carga administrativa que soportan las pequeñas empresas. De Miguel ha señalado que una pyme no suele disponer de departamentos jurídicos, fiscales o tecnológicos, por lo que la complejidad normativa se convierte en una barrera adicional para su actividad.
Según ha explicado, un pequeño comercio en España puede verse afectado por miles de normas y carece de recursos para gestionar una regulación cada vez más compleja. Frente a esta situación, ha planteado utilizar la propia IA para hacer que las obligaciones sean más comprensibles: “Vamos a ver cómo generamos aplicaciones con la inteligencia artificial que nos digieran todas esas normas y nos llegue a la pyme de una manera muy sencillita, que la podamos aplicar”.
La financiación y el acceso al talento son otros de los obstáculos que, a su juicio, pueden ralentizar la transformación digital. Las pequeñas empresas tienen más dificultades para competir con las grandes compañías por profesionales tecnológicos, por lo que De Miguel ha defendido también una formación transversal que permita a trabajadores sin perfiles tecnológicos incorporar estas herramientas a sus actividades.
La presidenta de CEPYME ha reclamado además un cambio en la forma de diseñar las normas tanto en España como en Europa. Desde su posición como vicepresidenta de SME United, la organización europea de representación de las pymes, ha defendido el principio de think small first: pensar primero en las empresas más pequeñas.
Su propuesta pasa por comprobar, antes de aprobar una regulación, si una empresa de uno, dos o tres trabajadores tiene capacidad real para cumplirla. “Si esa empresa de uno, dos, tres trabajadores tienen capacidad para cumplirla, la va a cumplir una gran multinacional”, ha argumentado.
De Miguel ha advertido de que la acumulación de regulación y burocracia está afectando especialmente a las microempresas españolas. Según ha señalado, desde la pandemia se han perdido 25.000 de las empresas más pequeñas, pese al contexto de crecimiento económico.
Si tuviera que elegir una única medida para acelerar la transformación digital de las pymes, De Miguel lo tiene claro: acompañamiento. A su juicio, ya se ha realizado un esfuerzo importante para facilitar herramientas tecnológicas a las empresas, pero no siempre esas herramientas han producido una transformación real.
“La pyme ha adquirido herramientas que luego no le han servido para hacer la transformación definitiva que es la que te gana competitividad, tamaño, productividad”, ha afirmado. Por ello, propone combinar asesoramiento, análisis de las necesidades concretas de cada negocio y formación de los equipos para que la tecnología tenga un impacto efectivo.
En este contexto, considera que la IA y la digitalización representan una oportunidad especialmente relevante para las pymes, ya que pueden permitir hacer con menos recursos tareas que antes requerían más personas. “La inteligencia artificial, la digitalización es la gran oportunidad de las pymes”, ha defendido.
De Miguel también ha reivindicado el potencial innovador de estas empresas y el talento existente en España. “La innovación está en la pyme, la disruptiva está en la pyme”, ha asegurado, reclamando un ecosistema que permita a las empresas desarrollar ese potencial sin verse frenadas por la regulación.
España como puente digital entre Europa y Latinoamérica
La presidenta de CEPYME ha situado asimismo a España ante una oportunidad estratégica para conectar a las pymes europeas y latinoamericanas. Desde la patronal se trabaja con la Confederación de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) para utilizar las herramientas digitales como vía de conexión entre empresas de ambos lados del Atlántico.
De Miguel, que también preside la Asociación Empresarial México-España, considera que España cuenta con ventajas culturales y empresariales para ejercer como puente entre Europa y Latinoamérica. A su juicio, las pymes europeas pueden encontrar en España un punto de entrada para sus operaciones en América Latina, mientras que las nuevas herramientas digitales facilitan la creación de redes empresariales transatlánticas. “Tenemos todas las herramientas, tanto para con las empresas europeas como las empresas latinoamericanas”, ha afirmado, defendiendo que, con apoyo e impulso, España puede aprovechar esta posición para crear una comunidad empresarial más conectada.
Preguntada por las predicciones de Elon Musk sobre un futuro en el que el trabajo podría dejar de ser necesario debido al avance tecnológico, De Miguel ha rechazado una visión pesimista y ha defendido la capacidad de adaptación y creatividad de las personas y de las empresas.
En su opinión, España tiene una oportunidad para aprovechar precisamente esa creatividad, siempre que disponga de un ecosistema que no limite la innovación. En este sentido, ha defendido una regulación que establezca unos parámetros generales y permita experimentar dentro de ellos, en lugar de anticiparse a las tecnologías y limitar su desarrollo. “Cuando tú lo haces ex ante no estás permitiendo que la gente cree”, ha señalado. Su propuesta pasa por establecer unas reglas claras y aplicar mecanismos de control cuando se incumplan, pero dejando espacio para la innovación.
“Creación, emprendimiento y acompañamiento”, ha resumido De Miguel al ser preguntada por las claves para el futuro. Tres conceptos que, a su juicio, deben permitir que la pyme española aproveche la revolución tecnológica en lugar de quedarse atrás.







