El cumplimiento de las normativas medioambientales sigue siendo la principal motivación de las pequeñas y medianas empresas en España para activar políticas de reducción de su huella de carbono. Así lo revela el segundo barómetro “El estado de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) europeas” realizado por Qonto.
Según el informe, un 47 % de las pymes españolas basa su estrategia de reducción de emisiones en la necesidad de cumplir con la legislación vigente, una cifra considerablemente más alta que en otros países europeos. En contraste, solo el 23 % de las pymes en Francia, Alemania, Italia y Reino Unido justifican sus políticas de sostenibilidad principalmente por las exigencias legales. Esto subraya la diferencia de enfoque entre las pymes españolas y sus homólogas en el resto de Europa, que en su mayoría impulsan estas medidas para alinearse con sus valores corporativos y mejorar su reputación.
Además del cumplimiento de la normativa, el 35 % de las pymes en España asegura que la reducción de huella de carbono responde a una estrategia para mejorar la reputación de la empresa, mientras que otro 35 % lo vincula con el alineamiento de la empresa con sus valores y misión. Por su parte, un 28 % de las pymes españolas destacan las ventajas competitivas y el ahorro de costes como motivaciones clave para adoptar estas políticas medioambientales.
Compromiso de las pymes con la reducción de huella de carbono
El compromiso con la sostenibilidad es notable entre las pymes españolas, ya que el 45 % de los directivos españoles afirma estar implementando medidas activas para reducir su impacto ambiental. De hecho, España se encuentra entre los países más comprometidos, solo superada por Italia (46 %) en cuanto a la adopción de medidas concretas. Sin embargo, el 28 % de las pymes españolas aún no está tomando medidas, pero prevé hacerlo en el futuro.
Por otro lado, a nivel europeo, las pymes del Reino Unido (42 %) y Francia (40 %) también están adoptando acciones para mitigar su impacto ambiental. En Alemania, sin embargo, la cifra de pymes comprometidas con la reducción de huella de carbono es más baja, con solo un 27% de las empresas implementando acciones concretas en este sentido.
Un 47 % de las pymes españolas basa su estrategia de reducción de emisiones en la necesidad de cumplir con la legislación vigente
Obstáculos para reducir la huella de carbono en las pymes europeas
A pesar de la creciente concienciación medioambiental, algunas pymes en Europa aún se muestran reacias a tomar medidas, principalmente por tres razones. En España, un 32 % de los directivos considera que su negocio no genera una gran huella de carbono, mientras que un 22 % no ve claro cómo la reducción de la huella podría beneficiar a su actividad. Además, un 19 % apela a la falta de requisitos legales que les obliguen a actuar. Estas motivaciones también se repiten en otros países europeos, como Alemania, donde un 33 % de las pymes piensan que su actividad no tiene un gran impacto medioambiental.
En cuanto a las acciones específicas para reducir la huella de carbono, el consumo energético es la principal medida adoptada por las pymes españolas. Un 48 % de los directivos apunta a la reducción del consumo energético como una de las principales acciones para alcanzar sus objetivos de sostenibilidad. Además, el 34 % se centra en seleccionar proveedores más sostenibles y el 31 % en la reducción de residuos derivados de la actividad de la empresa. Estas son las mismas medidas más citadas en el resto de Europa, con la diferencia de que en Reino Unido y Francia, un 24 % y un 22 %, respectivamente, destacan la falta de recursos como una barrera para implementar estas acciones.
En comparación con otros países de Europa, las pymes españolas se destacan por la alta implicación de sus empleados en las iniciativas de sostenibilidad. Un 56% de los directivos españoles asegura que sus trabajadores están «muy implicados» en las acciones medioambientales de la empresa, una cifra considerablemente mayor que en el Reino Unido (36 %) y Francia (33 %).