El mercado laboral español ganó 486.000 ocupados durante el segundo trimestre de 2026, elevando el número total de personas con empleo hasta los 22.779.000, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En el mismo periodo, el desempleo se redujo en 213.300 personas, situando la tasa de paro en el 9,87 %.
El impulso del empleo estuvo protagonizado por el sector privado, que sumó 501.600 ocupados, mientras que el empleo público descendió en 15.600 personas. Asimismo, el número de asalariados aumentó en 529.200, aunque el colectivo de trabajadores por cuenta propia registró una caída de 42.900 personas durante el trimestre.
Dentro de este último grupo, destaca el descenso del número de empleadores, que se redujo en 42.500 personas entre abril y junio y acumula una caída interanual del 2,9 %. También los empresarios individuales, considerados uno de los principales motores del emprendimiento, disminuyeron en 10.600 personas en el trimestre y en 89.200 respecto al mismo periodo de 2025, lo que supone un retroceso del 4 %.
Ante estos datos, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) considera que, si bien las cifras reflejan el compromiso del tejido empresarial con la creación de empleo, también evidencian la necesidad de impulsar el emprendimiento y reforzar la actividad de las pequeñas y medianas empresas para consolidar el crecimiento del mercado laboral.
La organización empresarial advierte de que las pymes, especialmente las microempresas y los autónomos, siguen soportando el impacto del incremento de los costes registrado en los últimos años, una situación que, a su juicio, compromete la viabilidad de muchos negocios de menor tamaño. CEPYME recuerda además que estas empresas representan el 99 % del tejido empresarial español y desempeñan un papel clave en la cohesión económica y social de numerosos territorios.
En este contexto, la patronal reclama evitar nuevas medidas que incrementen los costes o generen incertidumbre para las empresas y pide actuar sobre otros factores que, según señala, están limitando el crecimiento empresarial, como el aumento del absentismo laboral y las dificultades para encontrar mano de obra. A su juicio, estos problemas frenan la inversión, reducen la competitividad y dificultan el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.







