El dinamismo empresarial en España sigue en terreno positivo en el cómputo global del año. Según los últimos datos de seguimiento de los registros mercantiles analizados por Iberinform, la constitución de nuevas empresas acumula una subida del 9,1 % en el conjunto del ejercicio, apoyada en una evolución que se mantuvo estable durante el mes de agosto en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La distribución territorial refleja que el mapa emprendedor continúa fuertemente centralizado en cuatro comunidades autónomas. Madrid encabeza la creación de tejido empresarial al concentrar el 22 % del total de las nuevas constituciones, seguida de cerca por Cataluña, con un 20 %, Andalucía, con un 16 %, y la Comunidad Valenciana, que representa el 13 %. Atendiendo a las ramas de actividad, el volumen global de aperturas está dominado por el sector de la construcción e inmobiliario, que abarca el 25 % del total, seguido de los servicios a empresas con un 16 %, el comercio con un 15 % y la hostelería con un 9,1 %.
Al analizar el comportamiento sectorial en lo que va de año frente al mismo periodo de 2025, la actividad inmobiliaria registra el repunte más intenso con un crecimiento del 92 % en las constituciones. Le siguen la industria de electrónica y TIC, que se dispara un 70 %, la industria metalúrgica con una subida del 63 %, y la industria extractiva con un incremento del 60 %. Por el contrario, la creación de empresas sufre un notable retroceso en el sector de la construcción con una caída del -37 %, el alojamiento con un -13 % y el comercio de electrónica y TIC con un -10 %.
En la otra cara de la moneda, la destrucción de tejido productivo mostró un leve respiro al cierre del verano. Durante el mes de agosto, la disolución de empresas cayó un 2,8 % respecto al mismo mes del ejercicio anterior, aunque en el acumulado anual todavía refleja un repunte del 8,5 %. Por distribución geográfica, Madrid es la región que concentra la mayor destrucción de sociedades con un 27 % del total nacional, seguida de Andalucía con un 16 %, la Comunidad Valenciana con un 12 % y Cataluña con un 7 %.
Finalmente, la desaparición de empresas se ceba de forma más acusada en la construcción e inmobiliario, que representan el 24 % de las disoluciones totales, el comercio con un 18 % y los servicios a empresas con un 15 %, mientras que sectores como la industria manufacturera (7,1 %), la hostelería (6,6 %) y el sector primario (1,7 %) muestran una menor incidencia. En el balance acumulado de 2026, los mayores incrementos en el ritmo de cierres corresponden al sector inmobiliario, que crece un 80 %, el comercio de electrónica y TIC con un 58 %, la industria extractiva con un 53 % y el sector de la energía con un 43 %.







