El 75 % de las pequeñas y medianas empresas españolas ha alcanzado al menos un nivel básico de intensidad digital en 2025, situando a España en una posición intermedia-alta dentro de la Unión Europea. Aunque el país todavía se encuentra por detrás de los líderes europeos, el dato refleja un grado de madurez digital superior al de buena parte de las economías del sur y del este del continente.
Ésta es una de las principales conclusiones del Indicador de Intensidad Digital de Eurostat que asegura que los países nórdicos continúan encabezando la clasificación. Finlandia ocupa la primera posición, con un 93 % de sus pymes alcanzando un nivel básico o superior de digitalización, seguida de Suecia y Dinamarca, ambas con un 90 %. También destacan Países Bajos (87 %), Bélgica (85 %), Estonia (83 %) e Irlanda (82 %), mientras que Alemania registra un 78 % y Francia un 77 %, ligeramente por encima de España.
Por detrás de España se sitúan Italia, con un 73 %, Portugal (72 %), Eslovenia (71 %), Letonia (70 %), Lituania (69 %), Polonia (68 %) y Croacia (66 %). En el extremo inferior del ranking aparecen Grecia, donde solo el 53 % de las pymes alcanza un nivel básico de intensidad digital, seguida de Rumanía (50 %) y Bulgaria (49 %).
La intensidad digital es uno de los principales indicadores utilizados por la Unión Europea para medir el grado de adopción tecnológica de las empresas. Este índice evalúa el uso de herramientas como los servicios en la nube, el comercio electrónico, la inteligencia artificial, el análisis de datos o los sistemas de gestión empresarial, elementos considerados clave para mejorar la competitividad.







