La inversión global en TIC seguirá creciendo en los próximos años, y las pymes tienen la oportunidad de beneficiarse de esta transformación. Según el último informe de IDC, se espera que el gasto en TIC alcance los 4 billones de dólares en 2026, impulsado sobre todo por la rápida adopción de plataformas de inteligencia artificial, que podrían crecer más de un 70 % en el año.
Para las pymes, esto significa que herramientas de software como gestión empresarial (ERP), seguridad y aplicaciones de producción y operaciones se consolidan como inversiones prioritarias. Además, la demanda de hardware especializado, servicios en la nube y dispositivos conectados permitirá a las pequeñas y medianas empresas acceder a infraestructuras tecnológicas avanzadas, antes reservadas a grandes corporaciones.
El informe destaca que sectores como software y servicios de información, banca y comercio minorista lideran el gasto en TIC, pero las oportunidades también se extienden a pymes de manufactura, logística, salud y tecnología. La adopción de IA permite automatizar procesos, mejorar la eficiencia operativa, optimizar la experiencia del cliente y abrir nuevas líneas de negocio.
Por otra parte, la nube y los servicios de infraestructura (IaaS) facilitan que las pymes puedan escalar sus recursos informáticos de forma flexible, acceder a grandes capacidades de procesamiento y aprovechar análisis de datos avanzados sin necesidad de realizar grandes inversiones en equipos propios.
Factores como la seguridad, la resiliencia ante interrupciones y la optimización de cadenas de suministro están acelerando la inversión tecnológica, incluso en pequeñas empresas. Las pymes que adopten IA y digitalicen sus procesos estarán mejor posicionadas para competir en mercados cada vez más exigentes y para adaptarse a cambios regulatorios o geopolíticos que afectan al comercio y la tecnología.
El informe de IDC también muestra que la combinación de agentes inteligentes, automatización y análisis de datos se está convirtiendo en un factor clave para aumentar la productividad, tomar decisiones más rápidas y reducir costes operativos, incluso en empresas de menor tamaño.







