El 89 % de los responsables financieros en España considera que la burocracia y la dispersión de datos dificultan su capacidad para gestionar el crecimiento de sus empresas, según el Scaling Report 2026 de Pleo. El dato contrasta con las expectativas de expansión empresarial, ya que el 94 % de las compañías españolas prevé continuar con sus planes de crecimiento durante este año.
El informe pone de manifiesto la tensión entre el aumento de la actividad empresarial y unos procesos financieros que, en muchos casos, siguen dependiendo de revisiones y aprobaciones manuales. Facturas, gastos, presupuestos y otras operaciones requieren con frecuencia la intervención de los equipos financieros, lo que puede incrementar la carga administrativa a medida que crece el volumen de operaciones.
Esta situación da lugar a lo que el informe denomina “impuesto al control”. Se trata del coste operativo asociado a mantener mecanismos de supervisión en los que numerosas decisiones deben ser revisadas individualmente por una persona. Aunque estos controles buscan reducir riesgos y garantizar el cumplimiento de las políticas internas, también pueden ralentizar los procesos y limitar la capacidad de los departamentos financieros para asumir nuevas responsabilidades.
El escenario está impulsando un cambio en la forma de abordar la gestión financiera. Frente a la revisión individual de cada operación, gana peso un modelo basado en establecer previamente políticas, presupuestos y límites, de modo que las operaciones rutinarias que se ajusten a esos parámetros puedan procesarse con menor intervención humana.
La inteligencia artificial agéntica aparece en este contexto como una de las tecnologías que pueden favorecer esta evolución. Su aplicación permite automatizar determinadas tareas y reservar la intervención de los profesionales para operaciones que presenten excepciones, desviaciones presupuestarias o situaciones que requieran una decisión específica.
Para los departamentos financieros, el cambio implica pasar de dedicar una parte importante de su tiempo a comprobar operaciones a asumir un papel más centrado en la supervisión y el análisis. La automatización de tareas repetitivas puede liberar recursos para actividades relacionadas con la planificación financiera, el control de riesgos y la toma de decisiones.
Otro de los cambios señalados por el informe afecta a la relación entre los empleados y los procesos financieros. Las herramientas de colaboración y los asistentes de IA están haciendo posible que determinadas gestiones, como las solicitudes de gasto, se realicen desde los entornos digitales que los trabajadores utilizan habitualmente, reduciendo la dependencia de procedimientos y plataformas específicas.
El avance de estas tecnologías se produce, por tanto, en un momento en el que las empresas buscan crecer sin aumentar en la misma proporción la carga administrativa. Los datos de Pleo apuntan a que la reducción de tareas burocráticas y una mayor automatización de los procesos financieros pueden convertirse en elementos relevantes para que los departamentos financieros puedan acompañar la expansión de las compañías durante los próximos años.







