Las pequeñas y medianas empresas se enfrentan a un escenario complejo en la renovación de sus equipos tecnológicos. Según los últimos informes de IDC y Omdia, los envíos globales de ordenadores personales y tabletas registrarán caídas significativas en 2026, mientras que el aumento de los precios de componentes críticos como la memoria y el almacenamiento complica la planificación de inversión tecnológica.
IDC prevé que los envíos de PC retrocedan un 11,3 % y los de tabletas un 7,6 %, debido a la combinación de escasez de memoria, encarecimiento de componentes y limitaciones en la cadena de suministro, que podrían mantenerse al menos hasta 2027. Por su parte, Omdia estima que el mercado mundial de PC caerá un 12 % hasta los 245 millones de unidades, con un incremento de los precios de memoria y almacenamiento de hasta 60 % en el primer trimestre de 2026. Los dispositivos de menor coste, los más utilizados por muchas pymes, serán los más afectados, con una caída de hasta el 28 % en unidades.
Estos cambios obligan a las empresas a replantear sus estrategias de adquisición: algunas podrían optar por equipos de gama media o alta para cubrir necesidades críticas, mientras que otras deberán planificar compras anticipadas o explorar configuraciones alternativas para mantener la operativa sin sacrificar rendimiento. “Dentro del suministro limitado de componentes, priorizar productos premium será una estrategia habitual para mitigar el impacto en el negocio”, señala Ben Yeh, analista de Omdia.
El impacto también varía según plataforma: los PC con Windows, que concentran el 83 % del mercado, sufrirán una caída estimada del 12 %, mientras que los equipos económicos con ChromeOS podrían registrar descensos de hasta el 28 %. Los dispositivos Apple macOS presentan una caída más moderada del 5 %, gracias a la integración de su cadena de suministro.
Aunque los volúmenes bajen, IDC prevé que el valor total del mercado aumente por los precios medios más altos, lo que plantea un desafío adicional para las pymes: equilibrar inversión y presupuesto. Ante este contexto, los expertos recomiendan anticiparse a los retrasos, priorizar necesidades críticas y considerar alternativas de adquisición que permitan mantener la competitividad tecnológica sin sobrecargar la tesorería.
La combinación de factores de escasez de memoria, subida de precios y riesgos geopolíticos, como el conflicto en Oriente Medio, refuerza la necesidad de que las pymes adopten estrategias más flexibles y planificadas para asegurar su acceso a dispositivos y mantener la operativa tecnológica en los próximos años.






