Abel Márquez, Lead Technology Product Manager en Wolters Kluwer Tax Accounting España, explica que la llegada de la inteligencia artificial a la gestión laboral es una evolución natural de un camino iniciado con la nube. “Para nosotros ha sido una evolución bastante natural porque ya hace años que apostamos por una aplicación en cloud”. En su opinión, el siguiente paso era incorporar un agente capaz de trabajar dentro del propio software, combinando tres fuentes de conocimiento: la normativa laboral y de Seguridad Social, la documentación de la aplicación y los datos de cada empresa.
Márquez destaca que el valor diferencial de esta tecnología está en ofrecer respuestas fiables en un ámbito donde los profesionales necesitan precisión. “Los agentes generalistas son buenos para cosas generales, pero en el ámbito en el que nosotros nos movemos la fiabilidad de la respuesta es muy importante”, afirma. Para Márquez, la inteligencia artificial no sustituirá la experiencia de los profesionales laborales, sino que les permitirá dedicar más tiempo a tareas de mayor valor al reducir búsquedas, automatizar procesos y facilitar el análisis de información.





