La adopción de la inteligencia artificial en el sector jurídico continúa acelerándose, transformando flujos de trabajo y prácticas empresariales, aunque también plantea nuevos retos éticos y tecnológicos. Así se desprende de los resultados de la encuesta global Future Ready Lawyer 2026 de Wolters Kluwer Legal & Regulatory, que recoge la opinión de 810 abogados de despachos y departamentos jurídicos corporativos de Estados Unidos, China y nueve países europeos, entre ellos España.
“El informe global Future Ready Lawyer siempre ha reflejado un sector en evolución”, señaló Martin O’Malley, CEO de Wolters Kluwer Legal & Regulatory. “Lo más llamativo este año es la rapidez con la que los profesionales jurídicos se están adaptando al cambio, redefiniendo modelos de negocio, replanteando dinámicas consolidadas y adoptando nuevas formas de aportar valor mediante la evolución de sus competencias y el uso decidido de la tecnología”.
La encuesta revela que el 92 % de los abogados utiliza al menos una herramienta de IA en su trabajo diario. Más de la mitad (62 %) asegura que estas soluciones le permiten ahorrar entre un 6 % y un 20 % de su tiempo semanal. Este ahorro de tiempo ha generado expectativas sobre la inversión futura: el 60 % de los profesionales confía en que su organización incrementará la inversión en IA durante los próximos tres años.
El estudio también refleja que el 61 % de los encuestados confía cada vez más en la capacidad de sus organizaciones para adaptar prácticas empresariales, servicios, flujos de trabajo y modelos de precios ante las eficiencias que aporta la IA. Este aumento de confianza está acompañado por un cambio potencial en la dinámica del sector: más de la mitad (54 %) considera que los despachos podrían aprovechar la eficiencia para atender a un mayor número de clientes o aplicar precios más competitivos, modificando así las relaciones tradicionales con los departamentos jurídicos corporativos.







