La campaña de la Renta correspondiente al ejercicio 2025 arrancará el próximo 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio. Aunque no introduce cambios de fondo en el impuesto, sí incorpora ajustes relevantes, especialmente para autónomos y contribuyentes con rentas más elevadas.
En este contexto, los expertos fiscales de Talenom advierten de que esta campaña exigirá un mayor nivel de rigor al cumplimentar la declaración, en un entorno cada vez más marcado por el control y la digitalización de los procesos.
Entre las principales novedades figura el incremento del tipo impositivo sobre las rentas del ahorro superiores a 300.000 euros, que pasa del 14 % al 15 %. Esta subida afecta a rendimientos como dividendos, intereses y ganancias patrimoniales procedentes de acciones, fondos o inmuebles.
También se incorpora una nueva reducción para rendimientos artísticos obtenidos de forma excepcional, con el objetivo de suavizar el impacto fiscal de los ingresos irregulares en el ámbito cultural.
Al mismo tiempo, se mantienen medidas ya conocidas, como la reducción del 5 % por gastos de difícil justificación en estimación directa simplificada, una herramienta especialmente relevante para los autónomos.
La campaña refuerza, además, los incentivos ligados a la sostenibilidad. Se prorroga la libertad de amortización para inversiones en energías renovables, incluyendo instalaciones de autoconsumo eléctrico y sistemas térmicos que sustituyan energías fósiles. A ello se suman las deducciones por eficiencia energética, ampliadas hasta 2026 para viviendas y hasta 2027 para edificios residenciales, así como los incentivos para la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga dentro del programa MOVES III.
En cuanto al régimen de módulos, se mantienen los límites actuales, lo que evita que muchos autónomos tengan que pasar a estimación directa. Sin embargo, en el sector agrícola desaparecen algunas reducciones extraordinarias aplicadas en años anteriores, como las relativas al gasóleo y los fertilizantes.
Por otro lado, las comunidades autónomas introducen nuevas deducciones que pueden tener un impacto significativo en el resultado final de la declaración. Destacan medidas en Cataluña, Andalucía, Galicia, Murcia y La Rioja, centradas en ámbitos como la vivienda, la salud, la sostenibilidad o el apoyo a determinados colectivos.
De cara a esta campaña, la Agencia Tributaria intensificará la vigilancia sobre varios aspectos clave, como los grandes rendimientos del ahorro, la correcta aplicación de deducciones —especialmente las relacionadas con eficiencia energética y movilidad eléctrica— y la coherencia de los gastos declarados por los autónomos. También se reforzará el control sobre el régimen de módulos y las inversiones en energías renovables.
La Renta 2025 combina continuidad normativa con ajustes técnicos que obligan a los contribuyentes a extremar la precisión. El cruce de datos y la creciente digitalización hacen imprescindible revisar con detalle cada apartado antes de presentar la declaración.
En este escenario, los expertos de Talenom insisten en la importancia de planificar adecuadamente la declaración y analizar con cuidado cada deducción aplicada para evitar errores y optimizar el resultado fiscal







