La ciberseguridad está entrando en una nueva etapa en la que el comportamiento del usuario ya no es el único factor determinante. Según Check Point Software Technologies en 2026 la seguridad online dependerá en gran medida de cómo se diseña, gobierna y protege la propia inteligencia artificial, cada vez más integrada en prácticamente todas las interacciones digitales. Esta evolución está ampliando la superficie de ataque y plantea nuevos desafíos tanto para empresas como para usuarios particulares.
Con motivo del Día de Internet Segura la compañía destaca que la adopción masiva de la inteligencia artificial generativa ha convertido a esta tecnología en un aliado cotidiano que influye en la toma de decisiones y en el manejo de datos críticos. No obstante, esta integración también conlleva riesgos importantes, especialmente en lo relativo a la exposición de información sensible y confidencial.
Los datos de Check Point Research reflejan la magnitud del problema. En diciembre de 2025, España registró una media de 1.883 ciberataques semanales, lo que supone un incremento del 5 % respecto al mismo mes del año anterior. Además, el 91 % de las organizaciones que utilizan herramientas de GenAI se vieron afectadas por consultas o prompts de alto riesgo, y uno de cada 27 enviados desde redes corporativas representó un riesgo significativo de fuga de datos.
En este nuevo escenario, la compañía identifica un aumento de las técnicas de ingeniería social impulsadas por la IA, que permiten crear campañas de phishing mucho más creíbles y personalizadas, capaces incluso de imitar voces o comportamientos de personas de confianza. A ello se suma el crecimiento del ransomware automatizado, cuyos ataques aumentaron un 60% en diciembre de 2025 en comparación con el año anterior, gracias a la capacidad de la inteligencia artificial para acelerar y escalar los procesos de extorsión.
Otro de los grandes retos es la propia infraestructura de la IA, que se ha convertido en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes. Un análisis realizado por Check Point Software detectó vulnerabilidades de seguridad en el 40 % de ellos, lo que demuestra que la infraestructura de IA ya forma parte de la superficie de ataque. Proteger los procesos de IA, los modelos y los flujos de datos es ahora tan esencial como proteger los dispositivos finales o las redes corporativas.
“La IA se está convirtiendo en un socio en nuestra forma de aprender, trabajar y conectarnos, pero la confianza en la tecnología debe construirse de forma crítica, no asumirse automáticamente”, afirma Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal. En este sentido, recuerda que el Día de Internet Segura es una oportunidad para reforzar la importancia de tomar decisiones tecnológicas inteligentes y apostar por una seguridad basada en IA y centrada en la prevención para mantener un internet confiable.







