Según las últimas previsiones IDC se espera que el gasto global en ciberseguridad crezca un 12,2 % en 2025, impulsado por el aumento de las amenazas cibernéticas y la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial generativa (GenAI). Sin embargo, uno de los segmentos que verá un incremento significativo en sus inversiones en seguridad serán las pequeñas y medianas empresas, que buscan proteger sus activos y procesos frente a los crecientes riesgos digitales mientras avanzan en su transformación digital.
A lo largo del período de previsión 2023-2028, IDC predice un crecimiento sostenido en el gasto en seguridad, alcanzando los 377.000 millones de dólares en 2028. Aunque las grandes empresas dominan históricamente este mercado, las pymes se están convirtiendo en un sector clave en la adopción de medidas de protección digital. La aceleración de su digitalización y el aumento de los ciberataques están llevando a estas empresas a priorizar la inversión en ciberseguridad para cerrar las brechas de seguridad y garantizar la protección de su información y recursos.
En un entorno de constante transformación digital, las pymes se enfrentan un panorama de amenazas cada vez más complejo. A medida que adoptan nuevas tecnologías y plataformas digitales, también deben enfrentar un número creciente de ataques cibernéticos. Este contexto ha generado una creciente conciencia sobre la importancia de contar con soluciones de seguridad robustas que permitan a las pymes protegerse frente a los cibercriminales, al mismo tiempo que mantienen la confianza de sus clientes y socios.
En un entorno de constante transformación digital, las pymes se enfrentan un panorama de amenazas cada vez más complejo
La necesidad de soluciones de seguridad accesibles y eficientes
A pesar de la mayor participación de las grandes corporaciones en el gasto global en ciberseguridad, las pequeñas y medianas empresas están tomando medidas proactivas para proteger sus sistemas. Muchas PYMES están aumentando sus presupuestos en servicios de seguridad gestionados, que se presentan como una opción flexible y eficiente para enfrentar las amenazas digitales sin necesidad de contar con un equipo interno de seguridad altamente especializado.
De acuerdo con IDC, el software de seguridad representará más de la mitad del mercado global en 2025, con una tasa de crecimiento interanual del 14,4 %. Soluciones como plataformas de protección de aplicaciones en la nube (CNAPP), software de gestión de identidad y acceso, y herramientas de análisis de seguridad están ganando popularidad entre las PYMES. Estas tecnologías permiten una detección y respuesta integrada a las ciberamenazas en todo el perímetro organizacional, lo cual es esencial para empresas con recursos limitados que necesitan soluciones eficientes y escalables.
Este impulso en la inversión en seguridad es clave para garantizar la resiliencia de las pymes frente a las amenazas digitales
Una estrategia de seguridad como ventaja competitiva
El aumento del gasto en ciberseguridad por parte de las pymes no solo responde a la necesidad de protegerse de los ciberataques, sino también a una estrategia a largo plazo para asegurar su competitividad. A medida que las amenazas cibernéticas se convierten en un desafío constante, las empresas que adoptan una postura proactiva en cuanto a seguridad pueden diferenciarse en el mercado y ganar la confianza de sus clientes.
Stefano Perini, gerente de investigación en IDC, destaca que las pymes, al igual que las grandes corporaciones, deben integrar la ciberseguridad como un componente clave de su estrategia empresarial. “Tener un enfoque proactivo de seguridad no solo es esencial para protegerse contra los ataques, sino que también se convierte en una ventaja competitiva en un mercado cada vez más digitalizado».
Con la previsión de que el gasto en ciberseguridad siga aumentando, las pequeñas y medianas empresas están reconociendo la importancia de invertir en soluciones que no solo protejan sus activos, sino que también las preparen para afrontar los retos del futuro digital. Este impulso en la inversión en seguridad es clave para garantizar la resiliencia de las pymes frente a las amenazas digitales y asegurar su crecimiento en un entorno cada vez más dependiente de la tecnología.