La actividad de las pequeñas y medianas empresas perdió fuerza en la segunda mitad de 2025, especialmente entre las microempresas, según el Indicador CEPYME sobre la Situación de la Pyme. El informe refleja un escenario de estancamiento para las compañías de menor tamaño, pese al crecimiento económico general, y alerta del impacto que están teniendo los costes sobre sus márgenes y capacidad de crecimiento.
Según el Indicador, la evolución no ha sido igual para todos los tamaños de empresa. Mientras las compañías medianas mantienen una tendencia más positiva, las pequeñas muestran síntomas de estancamiento y las microempresas afrontan mayores dificultades para absorber el aumento de los costes y la incertidumbre económica. El informe identifica los costes como el principal factor de deterioro de la situación de las pymes. Desde 2019, los costes operativos han acumulado un incremento del 25 %, una subida que está reduciendo los márgenes empresariales, según CEPYME.
La presión es especialmente visible en los costes laborales, que aumentan a un ritmo medio anual del 4,3 % desde 2021. Desde el primer trimestre de ese año hasta finales de 2025, los costes laborales crecieron un 29 % en las microempresas y un 28,7 % en las pequeñas compañías, frente al 23,4 % registrado en las empresas medianas. CEPYME también señala el impacto del aumento del salario mínimo, que entre 2016 y 2026 ha crecido un 86 %. Según el informe, esta evolución tiene un mayor efecto sobre las empresas de menor tamaño por sus menores niveles medios de productividad y salarios.
Las ventas de las pymes continúan creciendo, aunque todavía no han recuperado la trayectoria previa a la pandemia. En el último trimestre de 2025 aumentaron un 6,3 % en términos nominales, aunque el crecimiento se reduce al 4,9 % cuando se ajusta por el poder adquisitivo del dinero. Desde finales de 2019, el volumen de ventas de las pymes ha aumentado un 15,1 %. La evolución, sin embargo, es desigual: las empresas pequeñas han incrementado sus ventas un 12,4 %, mientras que las medianas han registrado un crecimiento del 20,9 %.
En el ámbito laboral, el empleo en las pymes aumentó un 1,8 % interanual en el cuarto trimestre de 2025, aunque el informe advierte de una desaceleración, especialmente entre las microempresas, que acumulan 12 trimestres con incrementos inferiores al 0,9 %. De los 493.500 empleos asalariados creados por el sector privado en el último trimestre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior, las grandes empresas concentraron 330.500 puestos, mientras que las pymes aportaron 163.000.
Dentro del colectivo de pymes, las microempresas fueron las que menos empleo generaron, con 14.050 nuevos puestos. Las pequeñas empresas aportaron 87.700 empleos y las medianas, 61.300.
El tejido empresarial también mantiene señales de debilidad. El número de pymes registradas en la Seguridad Social apenas creció un 0,4 % en el cuarto trimestre de 2025. Las microempresas aumentaron solo un 0,1 % y cerraron el año con 10.300 compañías menos que antes de la pandemia.
La solvencia de las empresas más pequeñas también se ha deteriorado. En el último trimestre de 2025 se registraron 3.212 concursos de pymes y autónomos, un 15 % más que un año antes y uno de los registros más elevados de la serie histórica. Aunque la productividad de las pymes aumentó un 3,1 % interanual, este avance no compensó el incremento de los costes. Desde 2015, el coste laboral en las pymes ha crecido un 26,3 %, mientras que la productividad por asalariado ha aumentado un 6,2 %, una diferencia que ha elevado los costes laborales unitarios y reducido la competitividad empresarial.
CEPYME concluye que las pequeñas y medianas empresas afrontan un escenario de pérdida de impulso, marcado por la presión de los costes, unas condiciones financieras más exigentes y la incertidumbre internacional, con un impacto mayor entre las compañías de menor tamaño.







