Según el Indicador CEPYME sobre la Situación de la Pyme, los costes laborales de las pequeñas y medianas empresas (pymes) aumentaron un 3,6 % interanual a finales de 2024. Este dato proviene del estudio trimestral del servicio de Estudios de la Confederación, que también destaca que, desde 2021, las microempresas y pequeñas empresas han visto un aumento acumulado del 25,1 % en sus costes laborales. En el caso de las empresas medianas, el incremento ha sido del 19 %.
CEPYME alerta de que este notable aumento de los costes laborales agrava la situación de las pymes, que se enfrentan una mayor vulnerabilidad. Además de generar menos empleo que las empresas de mayor tamaño, ven cómo sus recursos para invertir y crecer se reducen.
A pesar del aumento de los costes laborales, la productividad de las pymes sigue sin mejorar de manera significativa. De hecho, sigue siendo inferior a los niveles previos a la crisis sanitaria. En comparación con su máximo histórico registrado en el tercer trimestre de 2022, la productividad media de las pymes es ahora un 3,6 % más baja.
En cuanto a la rentabilidad, aunque las ventas han aumentado, sigue estando por debajo de los niveles de 2019. La rentabilidad bruta ajustada por inflación de las pequeñas empresas es un 15,4 % inferior a la de antes de la pandemia, mientras que en las medianas empresas la caída es del 10,4 %.
Recomendaciones de CEPYME
Frente a esta situación, CEPYME ha solicitado que se moderen las medidas que aumentan los costes laborales y las cotizaciones, o que se adapten específicamente a las empresas más vulnerables. En particular, la confederación advierte sobre los efectos negativos que podrían tener el aumento acumulado del salario mínimo interprofesional (SMI) o una futura reducción de jornada sin una reducción salarial, ya que estas medidas podrían incrementar aún más los costes laborales, especialmente para las pymes.