El último estudio de Informa D&B pone de manifiesto que más de medio millón de sociedades inscritas en los registros mercantiles no han presentado sus cuentas durante los dos últimos ejercicios, algo que puede convertirlas en un instrumento para usos fraudulentos. Además, unas 55.500 sociedades que en 2024 estaban catalogadas como fantasmas se encuentran actualmente activas, mientras que el 72 % mantiene la misma situación. Este no son un fenómeno reciente, el 26 % de las mismas inició su actividad durante el siglo pasado. Un 23,5 % se constituyó entre 1975 y 2000. Otro 24 % nació entre 2001 y 2010 y el grupo más numeroso corresponde a las creadas entre 2011 y 2020, que representan el 34 % del total.
Así, España cuenta con 520.505 sociedades fantasma, con mayor presencia en las comunidades que cuentan con más tejido empresarial como Madrid, que reúne el 19 % del total, seguida de Andalucía, con el 18 %, y Cataluña, con el 17 %. En el extremo contrario se sitúan Cantabria, La Rioja, Melilla y Ceuta, donde este tipo de compañías no alcanza el 1 % del total nacional. Si analizamos la proporción de sociedades fantasmas respecto al conjunto de empresas activas y fantasmas, Navarra presenta la mayor tasa de penetración, con un 58 %. Le siguen el País Vasco (38 %), Melilla (36 %), Ceuta (35 %) y Andalucía (32 %).
Por sectores, construcción y actividades inmobiliarias concentran cerca de una de cada cuatro. El comercio representa algo más del 20 %, mientras que los servicios empresariales reúnen el 14 % y la hostelería el 8 %. En términos de penetración, comercio e industrias extractivas registran las mayores tasas, próximas al 31%, seguidas por la hostelería, con un 29%.
En cuanto a su estructura de capital predominan las empresas de pequeño tamaño. El 65 % dispone de un capital social igual o inferior a 5.000 euros; un 6 % cuenta con entre 5.001 y 10.000 euros, y alrededor de un 10 % se sitúa entre 10.001 y 60.000 euros, un porcentaje similar al de las sociedades con un capital superior a esa cifra.







