El mes de enero se ha cerrado con una importante destrucción de empleo, con 270.782 afiliados menos a la Seguridad Social. Aunque el inicio de año suele reflejar el fin de la campaña navideña, la caída registrada en esta ocasión supone el peor dato para un mes de enero desde 2012, con un descenso del empleo del 1,24 % en términos mensuales.
Además, los datos desestacionalizados confirman un empeoramiento de la tendencia, ya que la afiliación media encadena su tercer mes consecutivo de desaceleración, con registros peores que los observados en cualquier mes de 2024 y 2025.
El paro también aumentó en enero, con 30.392 personas más en situación de desempleo respecto al mes anterior, lo que sitúa la cifra total de parados en 2.439.062 personas.
La pérdida de afiliados se extendió a todos los sectores de actividad, con especial intensidad en los servicios, que concentraron 236.700 afiliados menos. Le siguieron la industria, con una caída de 12.500 afiliados, la construcción (-11.200) y la agricultura (-10.400).
Ante este escenario, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) ha expresado su preocupación por la desaceleración en la creación de empleo respecto al periodo prepandemia y ha advertido de las crecientes dificultades que afrontan las pymes para mantener su actividad y generar puestos de trabajo. La organización señala un contexto marcado por la incertidumbre económica, el incremento de los costes, especialmente los laborales, y el aumento de las cargas burocráticas.
CEPYME subraya especialmente el peor comportamiento del empleo entre los autónomos, una evolución que refleja un entorno complejo para el emprendimiento y los proyectos empresariales de menor dimensión. En términos interanuales, el número de autónomos aumentó un 1,1 %, frente al crecimiento del 2,5 % registrado por los afiliados al régimen general.
Esta situación se ve reforzada por los datos del sector primario, uno de los más afectados por el aumento de obstáculos regulatorios y cargas administrativas. En este sector, el número de afiliados se ha reducido un 0,9 % interanual.
La confederación empresarial advierte de que el inicio de año presenta un panorama “muy preocupante” para las empresas. A las dificultades ya existentes se suman un elevado nivel de absentismo laboral, los problemas para encontrar trabajadores en determinadas actividades y el anuncio de nuevas medidas que implican mayores costes e injerencias en la gestión empresarial. Según CEPYME, este entorno no favorece la inversión ni el crecimiento empresarial, y se traduce en menor creación de empleo y desaparición de pymes.
Los últimos datos disponibles refuerzan esta preocupación. En 2025, el número de trabajadores en las microempresas apenas aumentó un 0,4 %, frente al 4,5 % registrado en la gran empresa, una diferencia superior a diez veces. Resultan especialmente alarmantes las cifras en retroceso de las empresas de uno a dos trabajadores, pese al contexto de crecimiento económico.
En este contexto, CEPYME reclama la adopción de medidas adaptadas a la realidad del tejido empresarial español, compuesto en un 99,8 % por pymes, de las cuales el 94 % son microempresas, con capacidad y recursos limitados para hacer frente a la creciente carga normativa y al continuo aumento de los costes.







