Las pymes están acelerando su transformación digital con la inteligencia artificial como nuevo motor de crecimiento y competitividad. Así lo revela el informe “La inteligencia artificial se convierte en el nuevo motor económico de las pymes”, elaborado por The Adecco Group Institute en el marco de la Cátedra CEU – The Adecco Group.
Una de las principales conclusiones del informe es que la inteligencia artificial ya forma parte de la actividad cotidiana de muchas pymes. El 88,6 % de los directivos considera que esta tecnología mejora la competitividad de sus compañías, principalmente gracias a la optimización de tiempos de trabajo (51,4 %), la mejora de la calidad de productos y servicios (40,5 %) y la reducción de costes (35,8 %).
Además, el 84,9 % de las empresas del sector servicios reconoce que la IA está teniendo un impacto directo en la productividad operativa. Entre los beneficios más destacados figuran la reducción de los tiempos de proceso (49,1 %), el uso más eficiente de los recursos (45,1 %) y la disminución de errores (39,8 %).
“La clave no está solo en incorporar IA, sino en hacerlo con criterio, de forma progresiva y poniendo a las personas en el centro. Solo así las pymes podrán consolidar un crecimiento sostenido y reforzar su posición competitiva en el largo plazo”, señala Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute.
La transformación no solo afecta a los procesos internos, sino también a la organización del trabajo. El 86,7 % de los directivos afirma que la IA está modificando la productividad laboral, liberando tiempo para tareas de mayor valor añadido (47,4 %) y automatizando procesos repetitivos (44,2 %). Asimismo, un 40,2 % destaca mejoras en la toma de decisiones empresariales.
En el ámbito comercial, el 82,3 % considera que la IA facilita el acceso a nuevas oportunidades de negocio. La rapidez de respuesta al cliente (52,6 %), la mejora de la experiencia de usuario (46,3 %) y la personalización de la oferta (34,2 %) son algunos de los efectos más relevantes identificados por las empresas.
No obstante, el avance de esta tecnología también plantea desafíos. El 86,5 % de los directivos reconoce la existencia de riesgos asociados a su implantación, especialmente en materia de seguridad y privacidad de los datos (39,5 %), dependencia tecnológica (39,3%) y falta de conocimiento especializado (38,1 %).
El informe también muestra que la adopción de la IA avanza de forma sólida en las pymes del sector servicios. Más de la mitad de las empresas (52,1 %) presenta un nivel medio de implantación, mientras que un 17,2 % ya alcanza niveles altos. Solo un 9,1% asegura no haber incorporado todavía este tipo de soluciones.
Marketing y ventas (55,5 %), atención al cliente (49,1 %) y áreas financieras y de planificación (37,6 %) son los departamentos donde más se utiliza la IA. Entre las herramientas más extendidas destacan asistentes como ChatGPT, Gemini o Copilot (67,3 %), seguidos de la IA generativa (40,4 %) y los chatbots o asistentes virtuales (39, 1%).
La incorporación de estas tecnologías también está reconfigurando el empleo. Un 33,7 % de las empresas afirma que la IA está impulsando la creación de nuevos perfiles profesionales relacionados con la gestión tecnológica, mientras que un 37,7 % reconoce haber externalizado determinadas tareas. Además, el 77,4 % asegura que la IA está modificando la calidad del empleo, afectando tanto a la carga de trabajo como a las competencias requeridas.
Pese a las incertidumbres, la percepción general de los directivos es positiva. El 76,7 % considera que la IA puede beneficiar al bienestar de las personas y el 75,1 % asegura que le gustaría utilizarla en su propio trabajo. Además, siete de cada diez responsables empresariales creen que la inversión en IA ya está generando, o generará, un retorno positivo para sus compañías.
La apuesta por esta tecnología seguirá creciendo en los próximos años. El 66,7 % de los directivos prevé aumentar la inversión en soluciones de inteligencia artificial, consolidando así una tendencia que apunta a una integración cada vez más profunda en el tejido empresarial español.
“El verdadero reto de la adopción de la IA pasa por preparar a las personas. Sin formación ni actualización de competencias, la IA no alcanzará todo su potencial; pero si se apuesta por ello, las pymes tienen ante sí una oportunidad real para avanzar y posicionarse mejor en el futuro”, concluye Carlos Arcas.







