Los datos de mortalidad de las empresas más pequeñas hablan por sí solos, tan solo el 29% de las microemprensas sobreviven al quinto año de vida y el 74% muere en su primer año, según datos de la OCDE. Algo, que según los expertos se puede evitar con la introducción de la proactividad en las empresas.

La clave pasa por convertir el tiempo en inversión y garantía de crecimiento para que el negocio goce de buena salud y continúe activo. Y evitar cualquier tipo de excusa que nos lleve a no detectar el problema de estrategia que tienen la mayoría de las  pymes. Porque para Oriol López, autor del libro “El empresario proactivo”, “las pequeñas empresas solo miran la contabilidad una vez al mes y si la miran. Nadie trabaja la información de operaciones para detectar oportunidades de negocio”. Por ello, considera necesario un cambio de mentalidad en los emprendedores para que creen proyectos proactivos. Una estrategia que puede implantarse a través de una asesoría proactiva que busque adelantarse al cliente y ofrecerle información valiosa, un sistema de control de gastos automáticos y recomendaciones de valor que transformen el tiempo en inversiones.

Ser proactivos no es enviar un email a los clientes de vez en cuando, sino entender cuáles son las necesidades y ayudarles a valorarlas económicamente, afirma Roger Dobaño, fundador de Quipu. La empresa no debe crecer por inercia sino con una estrategia y de forma consciente. Convertir una empresa reactiva en proactiva es posible y nosotros lo estamos haciendo con las asesorías con las que trabajamos”, explica Dobaño.

 Oriol López defiende que la venta proactiva se basa en aprovechar los recursos disponibles de la empresa para conseguir de manera sistemática la entrada de nuevos clientes gracias a 

convertir una venta en tres que responden a, lo que él llama, las 3R: Research o buscar a los clientes y traerlos de manera proactiva. Repetición: Un cliente satisfecho repite, quiere probar más productos y servicios. Podemos potenciarle visitándole más y no solo ofreciéndole una excelente experiencia. Y referencia: Con un cliente satisfecho hay dos opciones, esperar a que recomiende a la empresa o promover esa recomendación.

En este cambio a las empresas proactivas jugarán un papel clave las asesorías, claves para pymes y autónomos. Asesores que analicen la información empresarial y les ayuden a invertir en crecimiento, a ser proactivos y a ganar ventaja competitiva optimizando los recursos con los que ya cuenta la empresa, porque la proactividad convierte el tiempo en inversión y garantía de crecimiento.

 

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