Las soluciones de pago europeas Bancomat, Bizum, SIBS-MB WAY, Vipps MobilePay y EPI Company (EPI) han firmado un memorando de entendimiento (MoU) con el objetivo de permitir pagos transfronterizos en toda Europa a partir de 2027. La iniciativa, que ya agrupa a aproximadamente 130 millones de usuarios, busca crear un sistema de interoperabilidad que conecte las plataformas existentes sin alterar la experiencia de usuario ni las marcas actuales.
Según los responsables del proyecto, la implantación será gradual. En 2026 se habilitarán los pagos entre particulares (P2P) y en 2027 se ampliará a pagos en comercio electrónico y puntos de venta físicos. La iniciativa está abierta a todos los países europeos, incluidos los que no pertenecen a la zona euro, como Suiza, que podrán sumarse directamente o adaptar soluciones ya existentes al ecosistema paneuropeo.
Fabrizio Burlando, director general de Bancomat, explicó que el acuerdo busca ampliar la interoperabilidad entre las plataformas europeas y ofrecer pagos P2P y en comercios a nivel internacional. Por su parte, Ángel Nigorra, director general de Bizum, señaló que esta colaboración permite conectar soluciones ya operativas en varios países, facilitando transacciones más directas para los usuarios.
Para las pequeñas y medianas empresas, el proyecto representa una oportunidad de aceptar pagos de clientes europeos sin depender de plataformas internacionales, lo que puede reducir costes y simplificar la gestión de cobros. Según la hoja de ruta, los comercios podrán recibir pagos transfronterizos usando las aplicaciones habituales de sus clientes, sin necesidad de cambios en la infraestructura.
Bizum, por ejemplo, ya ha iniciado pruebas de pagos transfronterizos: en 2025 registró 3,4 millones de transacciones diarias y realizó 69.400 operaciones con otras soluciones europeas, por un volumen total de 5,7 millones de euros. La plataforma prevé incorporar pagos presenciales en comercios a mediados de 2026.
Con este acuerdo, la Alianza EuroPA y EPI pretenden fortalecer la infraestructura de pagos europea, facilitando operaciones más ágiles entre países y ofreciendo a consumidores y comercios una alternativa local frente a la dependencia de sistemas internacionales.






