La financiación, la mejora de la productividad y la adopción de nuevas tecnologías se perfilan como algunos de los principales factores que marcarán el crecimiento de las empresas españolas en los próximos años. Así se puso de manifiesto durante un encuentro organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Madrid y Banco Sabadell en el que se analizaron los desafíos y las oportunidades que afronta el tejido empresarial español.
Ángel Asensio, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, y Marc Armengol, CEO de Banco Sabadell, coincidieron en la necesidad de reforzar la competitividad empresarial mediante una mayor inversión productiva, el incremento de la dimensión de las compañías y una apuesta decidida por la innovación.
Uno de los asuntos centrales fue el acceso a la financiación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, considerado un elemento fundamental para impulsar proyectos de crecimiento y afrontar los retos derivados de la evolución de los mercados y de las condiciones económicas. En este sentido, se destacó el papel de las entidades financieras como socios estratégicos para acompañar a las empresas en sus procesos de expansión y transformación.
La inteligencia artificial ocupó también un lugar destacado. Según explicó Armengol, esta tecnología se está consolidando como una herramienta básica para mejorar la productividad y acelerar la transformación de todos los sectores económicos. Además, subrayó que el actual contexto de fortaleza del sistema financiero permite a la banca continuar respaldando las decisiones de inversión de las empresas. “Las empresas y los empresarios siguen tomando decisiones de inversión, lo que refleja el dinamismo y la resiliencia de nuestra economía”, señaló el directivo, quien destacó igualmente el impacto positivo que la inteligencia artificial puede tener sobre la competitividad empresarial.
Los participantes coincidieron en que la colaboración entre empresas, entidades financieras e instituciones será determinante para favorecer un crecimiento sostenible y fortalecer la capacidad competitiva del tejido productivo español, especialmente en un entorno internacional cada vez más exigente.
En el ámbito regional, el encuentro permitió analizar la situación económica de la Comunidad de Madrid, considerada uno de los principales motores empresariales del país. Durante el debate se puso de relieve la fortaleza y resiliencia de su tejido económico, así como los retos que afrontan las compañías madrileñas para ganar escala, incrementar su presencia internacional y consolidar su posición en mercados globales.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Madrid reiteró su compromiso con el impulso de iniciativas que favorezcan el diálogo y el intercambio de conocimiento entre empresas e instituciones, convencida de que la cooperación y la confianza serán factores decisivos para afrontar con éxito los desafíos económicos de los próximos años.






