El mercado de smartphones en Europa ha registrado una caída del 9 % en el segundo trimestre de 2025, con 28,7 millones de unidades vendidas, según datos de Canalys (ahora parte de Omdia). Esta bajada se debe a un contexto económico y de consumo más conservador que está afectando a todo el sector, situando a Europa como la región con peor desempeño mundial en este periodo.
Para las pymes que trabajan en la venta, distribución o uso intensivo de smartphones, es importante entender qué está pasando y cómo adaptarse. Por ejemplo, Samsung, líder del mercado, ha visto caer sus ventas un 10 %, afectado también por nuevas regulaciones europeas que impiden la comercialización de algunos modelos como el Galaxy A06. Apple y Xiaomi, que ocupan los siguientes puestos en ventas, también han experimentado descensos.
Estas regulaciones, centradas en eco-diseño y eficiencia energética, están haciendo que los fabricantes se preparen con años de anticipación, lo que limita la disponibilidad de ciertos dispositivos en el corto plazo. Sin embargo, se espera que en la segunda mitad del año el mercado recupere algo de dinamismo gracias a nuevas estrategias de venta y lanzamientos importantes.
Otro aspecto clave para las pymes es la concentración del mercado: cinco grandes marcas controlan ya el 87 % de las ventas en Europa. Esto hace que la competencia sea muy dura, no solo entre fabricantes, sino también entre operadores, tiendas físicas, comercio electrónico y ventas directas de marca. Para las pequeñas y medianas empresas, conocer bien a sus clientes y adaptarse rápidamente a sus preferencias será fundamental para mantener su cuota de mercado.
Las perspectivas a medio plazo indican una recuperación para 2026, impulsada por la renovación de dispositivos económicos y el creciente interés en smartphones con capacidades de inteligencia artificial, que empiezan a atraer cada vez más a los consumidores. A pesar de ello, el crecimiento anual esperado hasta 2029 es modesto, por lo que las pymes deben prepararse para un entorno competitivo estable, donde la innovación y la flexibilidad marcarán la diferencia.
En resumen, para las pymes vinculadas al sector tecnológico o retail, es fundamental estar atentas a los cambios regulatorios y a las tendencias del mercado, diversificar proveedores y aprovechar la digitalización para diferenciarse y captar clientes en un mercado que sigue transformándose rápidamente.