Equifax acaba de presentar el informe “Tendencias de crédito de Pymes 2025”, que revela que el 55 % de las pequeñas y medianas empresas en España ha solicitado financiación bancaria en el último año, en un contexto marcado por cambios en la demanda y una creciente complejidad en la gestión del riesgo.
Según el estudio, el 33 % de las pymes ha recurrido al crédito comercial, mientras que un 42 % ha demandado servicios para su operativa. Aunque la financiación bancaria y comercial han registrado un ligero descenso, la contratación de servicios ha experimentado un fuerte crecimiento del 24,3 % respecto a 2024.
Las microempresas continúan liderando el volumen de solicitudes, con un 62,8 % del total, si bien son las pequeñas y medianas empresas las que muestran un mayor dinamismo en su actividad.
El informe también pone de manifiesto que el riesgo de impago no se distribuye de manera homogénea. Las microempresas concentran el mayor volumen de morosidad en deuda de servicios, mientras que las pequeñas empresas destacan por sus impagos en financiación bancaria y comercial.
Por sectores, el transporte encabeza el número de operaciones morosas en financiación bancaria. En paralelo, la hostelería presenta el mayor porcentaje de pymes con impagos en deuda comercial y de servicios.
En cuanto a la evolución del tejido empresarial, los datos reflejan un comportamiento desigual: el sector de la construcción ha registrado un crecimiento notable, mientras que el sector agrario ha sufrido una caída del 21% respecto a 2024, situándose entre los más afectados del último ejercicio.
A nivel geográfico, Extremadura, Andalucía y Murcia se posicionan como las comunidades autónomas con mayor riesgo de impago. Sin embargo, en términos de volumen total de deuda pendiente, destacan Andalucía, la Comunidad de Madrid y Cataluña como las regiones con mayor saldo acumulado.
Una de las principales conclusiones del informe es el valor predictivo de los registros de morosidad. En concreto, el 22,3 % de las pymes con mora exclusiva en el fichero ASNEF Empresas vuelve a incurrir en impago en un plazo de dos años, lo que refuerza su papel como indicador temprano para el sector financiero.
Al mismo tiempo, el análisis identifica señales de resiliencia: el 18, 5% de las empresas con mejor calificación crediticia tiene cerca de un 13 % de probabilidad de saldar su deuda en apenas tres meses.







