Crear una empresa en España es hoy un proceso más ágil y accesible de lo que muchos profesionales perciben. Sin embargo, aún existen barreras administrativas y operativas que pueden generar fricciones en las primeras fases. Con motivo del Día Mundial del Emprendimiento, Qonto ha analizado las principales claves para emprender de forma rápida, con costes controlados y evitando errores habituales.
A pesar de esta mayor accesibilidad, la presión financiera sigue siendo una realidad para los emprendedores. Según datos de la compañía, mientras el 30 % de los emprendedores europeos considera que generar ingresos es su principal reto, en España este porcentaje desciende hasta el 18 %. En cambio, el agotamiento y la dificultad para conciliar se sitúan como la mayor preocupación (16 %), por delante de la captación de clientes (14 %) o la competitividad en precios (13 %). Además, un 10 % señala la falta de soluciones financieras como una barrera relevante, lo que refleja la necesidad de simplificar procesos y contar con herramientas adaptadas al día a día.
En palabras de Lorenzo Pireddu, director general para el sur de Europa en Qonto, “muchos profesionales perciben el proceso de emprender como más complejo y costoso de lo que realmente es hoy en día”.
Entre las principales recomendaciones, la compañía destaca en primer lugar la importancia de entender los costes reales desde el inicio. Constituir una sociedad limitada en España puede suponer unos gastos administrativos en torno a los 500 euros, incluyendo notaría e inscripción. A ello se suma el capital social mínimo de 3.000 euros, que no constituye un gasto como tal, sino una aportación a la propia empresa y que puede desembolsarse de forma diferida o incluso mediante aportaciones en especie.
Otro de los factores clave es aprovechar la digitalización para reducir tiempos. En la actualidad, es posible crear una empresa en aproximadamente cinco días, desde la solicitud de denominación social hasta su inscripción en el registro. En este proceso, conviene tener en cuenta la necesidad de presentar hasta cinco posibles nombres para su validación en el Registro Mercantil Central, lo que facilita y agiliza la aprobación.
La planificación previa también resulta determinante. Contar con una previsión financiera básica permite reducir la incertidumbre, definir objetivos, estimar los gastos iniciales y priorizar decisiones desde el inicio.
Asimismo, validar la idea de negocio antes de lanzarse al mercado es fundamental. Uno de los errores más comunes es asumir que existe demanda sin haberla comprobado. Herramientas como listas de espera, páginas de pre-registro o pruebas piloto permiten medir el interés real, ajustar la propuesta de valor y minimizar riesgos.
Por último, el informe subraya la importancia de apoyarse en herramientas y redes para reducir la carga operativa. El emprendimiento en España es cada vez más colaborativo: casi cuatro de cada diez emprendedores cuentan con el respaldo de familiares y amigos, el 30 % recurre a asesores profesionales y uno de cada cuatro participa en comunidades emprendedoras. Además, el uso de soluciones digitales facilita la automatización de tareas, la gestión financiera y el control del negocio, liberando tiempo para centrarse en el crecimiento y la estrategia.






