El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, a través de la Secretaría de Estado de Comercio y del Instituto de Crédito Oficial (ICO), ha puesto en marcha la línea ICO Crecimiento Exportadores, dotada con 750 millones de euros, destinada a financiar proyectos de inversión y modernización de pequeñas y medianas empresas con actividad internacional afectadas por los cambios en el entorno arancelario mundial.
La iniciativa forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y tiene como objetivo reforzar la resiliencia de las empresas españolas en un contexto global incierto, mejorando su acceso a financiación. Para ello, la línea incluye un componente de ayuda de 181 millones de euros procedentes de fondos Next Generation, que se canalizará a través de préstamos con tramos no reembolsables o bonificación parcial de los tipos de interés, cumpliendo con la normativa europea.
ICO Crecimiento Exportadores permite que las pymes puedan desarrollar estrategias integrales de internacionalización, desde inversiones en activos materiales e intangibles hasta la participación en ferias comerciales o la contratación de servicios de asesoramiento de ICEX. Los préstamos podrán incluir un tramo no reembolsable de hasta el 30% del importe nominal, con un límite de 200.000 euros, para facilitar la ejecución de proyectos que incrementen la resiliencia frente a la incertidumbre comercial y arancelaria.
La línea está dirigida a empresas exportadoras e importadoras que representen más del 5 % de su cifra de negocios en actividad internacional, así como a pymes que formen parte de cadenas de valor global o sean proveedores relevantes de sectores afectados indirectamente. En todos los casos, las compañías deberán tener una antigüedad mínima de cuatro años.
Los fondos podrán destinarse a inversión en maquinaria, instalaciones, equipos, nuevas tecnologías, capacidades organizativas, marcas y propiedad intelectual, así como a capital circulante vinculado al proyecto de inversión. El importe mínimo de las operaciones es de 50.000 euros y los plazos de amortización oscilan entre 5 y 10 años, sin establecer un límite máximo, lo que ofrece flexibilidad para proyectos de diversa envergadura.






