Diana Freire, especialista en facturación en Wolters Kluwer Tax & Accounting España, considera que el actual marco normativo supone “un punto de inflexión bastante real con un impacto bastante amplio” para las pymes, especialmente por el despliegue de normativas como Verifactu o la facturación electrónica. Según explica, estos cambios “vienen a impactar en el corazón de lleno de todos los negocios” y suponen una transición inminente en la forma en la que las empresas gestionan sus procesos. En su opinión, el cambio es estructural y profundo, comparable a hitos históricos del sistema fiscal, y está impulsado por la necesidad de digitalizar y modernizar la gestión empresarial.
Freire señala que, aunque existe incertidumbre inicial y “una primera barrera, y la barrera es la gestión del cambio”, las empresas acaban viendo el proceso como una oportunidad. “Una vez que pasamos esa parte del miedo… descubren que es una oportunidad de crecimiento”, afirma, destacando que la digitalización permite mejorar la eficiencia, automatizar procesos y ganar competitividad. En este contexto, subraya el papel clave del acompañamiento tecnológico y profesional, ya que “las empresas no tienen por qué entender la ley”, sino contar con herramientas y asesoramiento que les permitan adaptarse a un entorno normativo cada vez más exigente.






