La inteligencia artificial generativa primero y la agéntica después han democratizado el acceso a esta tecnología entre el público general. Sin embargo, su implantación en las pequeñas empresas españolas sigue avanzando a un ritmo más lento de lo esperado. Aunque el 90 % de los negocios considera que la IA puede aumentar su competitividad, solo uno de cada tres la ha integrado de forma efectiva en áreas como el marketing o la atención al cliente.
Así lo pone de manifiesto el estudio “Realidad de la micropyme española: evolución y perspectivas para 2030”, elaborado por Beedigital. El informe evidencia una clara desconexión entre el interés y el uso real de esta tecnología: casi la mitad de los responsables de pymes (47 %) utiliza herramientas de IA en su vida personal, como ChatGPT o Gemini, pero ese uso no se traslada todavía al ámbito profesional.
Entre las principales barreras para su adopción, los pequeños empresarios señalan la falta de presupuesto (52 %) y de conocimientos técnicos (46 %). A ello se suman importantes reticencias relacionadas con la ética y la seguridad: el 55 % muestra preocupación por el uso responsable de la IA y el 50 % teme posibles vulneraciones de la privacidad de la información.
“Las pymes son cada vez más conscientes del potencial de la IA, pero necesitan acompañamiento y soluciones adaptadas a su realidad. No basta con poner la tecnología a su alcance, hay que hacerlo de forma comprensible, práctica y segura”, explica Carmen San Emeterio, directora comercial y de marketing de Beedigital.
Pese a estas dificultades, el informe apunta a un cambio de tendencia claro. El interés por la IA continúa creciendo y las pymes identifican el marketing digital, la atención al cliente y la gestión de clientes y ventas como las áreas con mayor potencial de impacto, seguidas de funciones operativas como el control del inventario. Además, seis de cada diez empresarios creen que la IA les permitiría ahorrar tiempo en la gestión diaria del negocio, un aspecto clave si se tiene en cuenta que el 40 % trabaja más de 40 horas semanales.
Esta percepción se traducirá en una mayor inversión a corto y medio plazo. Según el estudio, ocho de cada diez pymes ampliarán el uso de la IA en los próximos meses y el 88 % lo hará en un horizonte de tres años, tomando como referencia 2025. marketing, atención al cliente y ventas concentrarán la mayor parte de estas inversiones.
“La inteligencia artificial marcará un antes y un después en la forma en que las pymes gestionan y hacen crecer sus negocios. Nuestro papel es ayudarlas a aprovechar todo su potencial con soluciones que simplifican su día a día y les permiten competir en igualdad de condiciones en un entorno cada vez más digital y exigente”, concluye San Emeterio.






